Realidad contra ficción

¿Realidad o Ficción?

A menudo nos encontramos con personas escépticas que nos dicen que el Aceite de Coco es una grasa saturada y por tanto es malo para la salud. Otros nos dicen que no hay suficientes estudios que avalen lo que promovemos. No se quedan atras los que nos dicen que hasta que los organismos oficiales no se pronuncien públicamente sobre las virtudes del Aceite de Coco, no debemos creer todas las afirmaciones que hacemos. En realidad, la mayoría de estas afirmaciones provienen de una absoluta falta de información o, aún peor, de poseer una información aticuada, sesgada y poco objetiva.Lo cierto es que existen en torno a 10.000 publicaciones científicas con respecto al Aceite de Coco o a sus componentes entre artículos, investigaciones, estudios y demás. Basta con hacer las búsquedas correctas en PubMed (www.pubmed.gov) para comprobarlo. Mucha gente busca Aceite de Coco y argumenta que “sólo” aparecen unos 1.400 resultados de publicaciones científicas, pero en realidad, hay que buscar el resto de términos logicos para conseguir más de 20.000 publicaciones. Dado que los beneficios del Aceite de Coco provienen, entre otros, de los Ácidos Grasos de Cadena Media (MCFA – Medium Chain Fatty Acids), lo lógico es buscar también este concepto, o, incluso siendo más específico, buscar Ácido Laúrico (Lauric Acid), que es el MCFA más abundante en el Aceite de Coco (y en la leche materna).

Aricept 5mg

Aricept 5mg

Lo curioso del caso es que, cuando la FDA (Food and Drug Administration) aprobó el uso del fármaco Aricept© en 1996 para los enfermos de Alzheimer, existían tan sólo 10 estudios con respecto a este medicamento, y ni siquiera todos ellos eran positivos. Es curioso que a los recursos de la naturaleza les exijamos decenas de miles de estudios y a los productos químicos creados en el laboratorio no les exijamos prácticamente nada. Lo cierto es que los efectos de este medicamento distan mucho de ser impresionantes. Unos cuantos pacientes notaron mejoría pero muchos otros no notaron nada de nada. Además, aquellos que notaron mejoría lo hicieron sólo durante un período corto de tiempo de unos cuantos meses. Pasado el efecto inicial, la enfermedad volvió a manifestarse del mismo modo. En general, parece que sólo hace efecto durante unos pocos meses en más o menos la mitad de los casos. Sin embargo, este medicamento está aprobado y es el tratamiento químico más frecuente entre los pacientes de Alzheimer.Más allá de que este medicamento funcione o no en los pacientes de Alzheimer, tenemos que evaluar su lista de posibles efectos secundarios, que incluye diarrea, calambres musculares, fatiga, náuseas, vómitos, imsomnio, mareos, dolor de cabeza, dolor, accidentes, resfriado común, alucinaciones, agitación, conducta agresiva, convulsiones, hepatitis, pérdida de apetito, trastornos abdominales (hemorragia gastrointestinal, úlceras gástrica y duodenal), desmayos, enlentecimiento de las palpitaciones, bloqueo cardiaco y síntomas extrapiramidales (tales como temblor o rigidez en las manos o las piernas) o incluso la muerte producida por cualquiera de estos últimos. Esta es la realidad del medicamento. Y no lo decimos nosotros, lo dice el fabricante en su prospecto. Con la promesa de mejorar de manera efímera durante unos meses si se tiene suerte de pertenecer al 50% de casos en que el medicamento hace cierto efecto, los pacientes se exponen a una larga lista de efectos secundarios no deseados que puede acabar incluso con sus vidas en ciertas ocasiones. Sin embargo, los beneficios del Aceite de Coco parecen ser pura ficción… ¿o no?

En realidad, no existen casos documentados de que el Aceite de Coco haya hecho mal a nadie en cientos (puede que miles) de años. Tenemos testimonios por todas partes acerca de sus beneficios y hasta 10.000 publicaciones científicas distintas acerca de sus propiedades. Cierto es que no todas las publicaciones arrojan datos inequívocos de sus beneficios. Como con cualquier otro producto, hay estudios que muestran mejores resultados que otros. Pero es que esto es incluso normal en los fármacos, así que no vemos donde está el problema.

Analicemos unos cuantos datos. Sólo en Estados Unidos, cada año se producen unas 105.000 muertes relacionadas con el uso de medicamentos con receta. Si, ha leido bien, unas ciento cinco mil muertes. Esto no incluye las muertes producidas por medicamentos que se venden sin receta como la aspirina, que producen otras 15.000 muertes anuales. De modo que, el uso de medicamentos produce unas 120.000 muertes cada año en los Estados Unidos y nadie parece salir a la calle demandando más estudios ni más investigación. ¿Es esto suficiente? No. Aún hay más. Además de las 120.000 muertes, el uso de medicamentos produce unos 2.000.000 (dos millones) de casos al año de daños serios en el organismo derivados del uso de los propios medicamentos. Sin embargo, todo el mundo se apresura a comprar la medicina que su médico le receta sin pararse a pensar en las sustancias químicas usadas en su fabricación y en los efectos secundarios que tendrán en su organismo. Sobra decir que el número de beneficiados por el uso de medicamentos es mayor que el número de afectados por sus reacciones adversas, pero es que sería una triste broma si esto no fuese así.

Aceite de Coco en botella

Aceite de Coco en botella

En el otro lado de la balanza tenemos, por ejemplo, el Aceite de Coco, que no causa una sola muerte al año en los Estados Unidos. Claro, también hay que resaltar que el uso del Aceite de Coco favorece los intereses de los productores del tercer mundo mientras que el uso de medicamentos favorece el valor en la bolsa de las grandes farmaceúticas. ¿Tendrá esto algo que ver en esta lucha de la realidad contra la ficción?La sabiduría occidental es rica y potente, pero desgraciadamente se encuentra condicionada en muchas ocasiones por unos intereses comerciales fuera del ámbito del ciudadano de a pie. Echemos un vistazo a la sabiduría oriental y reflexionemos. ¿Por qué en los paises sud asiáticos llaman al cocotero “Arbol de la vida”? Practicamente todas las poblaciones del pacífico y sudasiático usan el Aceite de Coco en su medicina tradicional y como fuente de alimento y energía. De hecho, algunas poblaciones isleñas del pacífico ingieren hasta un 30% de sus calorías diarias procedentes del coco y, sin embargo, las enfermedades coronarias les son prácticamente desconocidas. ¿Es esto una ficción? No, es la pura realidad, guste a algunos o no.

Luchar contra el Alzheimer con Aceite de Coco

Los Newport y el test del reloj

Los Newport y el test del reloj

Unos 5,4 Millones de personas sufren de la enfermedad de Alzheimer en Estados Unidos (fuente CBN) y este número se espera que siga creciendo exponencialmente conforme la generación actual vaya entrando en la edad dorada. Si tiene un familiar aquejado de Alzheimer, debería saber que, en algunas personas, el Aceite de Coco frena el avance de la enfermedad o incluso puede prevenirla por completo. Una de esas personas es Steve Newport. Su Alzheimer ha retrocedido considerablemente. Algunos de sus síntomas incluso han desaparecido gracias al inusual tratamiento que le puso su mujer, la doctora Mary Newport, una médico encargada de la unidad de cuidado neonatal en un hospital de Tampa, Florida.La doctora Mary Newport se propuso ayudar a su marido en el momento en que la seriedad de su estado se descubrió al realizar un test en el que la persona que lo hace tiene que dibujar un reloj visto de frente. “Dibujó círculos y algunos números usando un patrón bastante aleatorio y no se parecía en nada a un reloj,” dijo ella. “Y el médico me llevó a una sala aparte y me dijo ‘Sabes, en este momento está en el límite del Alzheimer severo, ya ha pasado la fase moderada.’ Y eso fueron noticias devastadoras para nosotros.”

¿Qué es el Alzheimer?

La doctora Mary Newport

La doctora Mary Newport

La doctora Newport se puso a aprender todo lo que pudo acerca de la enfermedad de su marido. “Parece que se trata de un tipo de diabetes del cerebro y es un proceso que comienza al menos 10 o 20 años antes de que aparezcan los primeros síntomas, pareciéndose mucho a la diabetes tipo 1 o tipo 2 en el sentido en el que se desarrolla un problema con la insulina.” En este caso, el problema con la insulina impide a las células del cerebro aceptar glucosa, su principal combustible. Sin ella, las células mueren. Pero existe un combustible alternativo: las cetonas, que las celulas aceptan con facilidad. Las cetonas se metabolizan en el hígado después de comer triglicéridos de cadena media, como los que se encuentran en el Aceite de Coco.De este modo, la doctora Newport añadió Aceite de Coco a la dieta de su marido, Steve. Tan sólo dos semanas más tarde, volvió a realizar el test del reloj mostrando una mejora increible. Newport dijo “En su momento pensé ¿será sólo cuestión de buena suerte? ¿Serán mis plegarias que han sido escuchadas? ¿Será el Aceite de Coco? Y pensé, vale, vamos a continuar con el Aceite de Coco a ver que pasa.”

Tres semanas después, Steve volvió a realizar el test del reloj y volvió a mostrar progreso una vez más. Y no mostró sólo progreso intelectual, sino que también mostró progreso físico y emocional. “No podía correr; y volvía a poder correr,” recuerda ella. “Hacía más de un año y medio que no podía leer y, en tan sólo tres o cuatro meses, estaba leyendo nuevamente. En lugar de estar cansado y apagado por las mañanas, se mostraba energético, hablador y bromista, y podía encontrar él sólo sus utensilios y el agua.”

Incremente su colesterol bueno con el Aceite de Coco

Cetoacidósis Diabética

Cetoacidósis Diabética

Algunas personas tienen miedo a tomar aceite de coco porque piensan que es malo para el corazón. Pero en realiad es muy sano. La doctora Beverly Teter es una bioquímica investigadora de la Universidad de Maryland que se especializa en el area de las grasas alimenticias. Ella dice que el Aceite de Coco fue criticado hace años por subir el colesterol. Pero desde entonces, los científicos han descubierto que hay dos tipos de colesterol, el LDL, que es malo, y el HDL, que es muy bueno para el organismo y es el tipo que aumenta el Aceite de Coco. “De modo que dieron el mensaje de que aumentaba el colesterol total,” explica la doctora Teter, “pero la realidad es que estaba ayudando a equilibrarlo. Esto nunca lo han reparado en la prensa de manera pública y creo que por eso la gente tiene un mal concepto sobre el Aceite de Coco.”

Más allá del Alzheimer

El Aceite de Coco – Un antibiótico natural

El Aceite de Coco es un antibiótico natural sin efectos secundarios negativos. La doctora Teter dice por ello puede ayudar en la defensa de virus como el VIH o los herpes. “El Aceite de Coco tiende a mantener un bajo nivel bacteriano de manera que si un virus nos asalta, el sistema inmunológico puede concentrarse en el virus. No tiene que estar pendiente de otras 27 bacterias ese mismo día,” explica Teter.

¿ Han experimentado mejorías otras personas?

Desde que el periódico St. Petesburg Times publicó el artículo de la doctora Newport “Y si hubiese una cura para el Alzheimer y no lo supiéramos?” el 29 de Octubre de 2008, ella ha recibido innumerables informes acerca de pacientes por las personas que los cuidan y además ha leido en diferentes foros y sistemas de mensajería acerca de personas que han experimentado mejorías dramáticas como la de Steve. Estas mejorías incluyen: mejor interacción social, mayor reconocimiento de los seres queridos, mejroas en la conversación, vuelta a las actividades, mejor apetito, mejor sueño, más energía y más habla. Otros han experimentado mejorías menos espectaculares o incluso una mejoría gradual continuada que acaba siendo muy significativa con el paso de los meses. Otros no han notado mejoría, pero al menos se han estabilizado y no han empeorado. Algunas personas han enviado un correo electrónico a la doctora Newport diciéndole que, hasta que no han dejado de tomar Aceite de Coco, no han sido conscientes de los beneficios que recibían de su ingesta. La doctora Newport recomienda a los cuidadores que anoten todo en un diario de manera que puedan decidir, meses después de iniciar el tratamiento con Aceite de Coco, si ha habido mejoras significativas.

La doctora Mary Newport

La doctora Mary Newport

La Dieta de Steve

La doctora Newport ha recibido numerosas cartas de agradecimiento de personas cuyos seres queridos sufren Alzheimer y han notado mejoras siguiendo la dieta de Steve. La doctora Newport explicó la dieta global que ella y su marido seguían además de incorporar Aceite de Coco y aceites MCT (triglicéridos de cadena media) a su dieta diaria. “Nos sumamos a una dieta de alimentos completos, evitando la comida procesada y reduciendo en general la ingesta de carbohidratos. Comemos pescado varias veces a la semana, pollo, ocasionalmente ternera, fruta y verdura fresca o congelada fresca; pan blanco, arroz y pasta en cantidades muy reducidas; huevos, leche entera, leche y queso de cabra; Aceite de Coco y leche de coco. En los almuerzos comprados, sólo comemos marcas 100% naturales sin conservantes ni colorantes. Compramos todo lo que podemos proveniente de agricultura ecológica y orgánico. De vez en cuando nos damos algún lujo, pero nos ceñimos mucho a este programa.” La doctora Newport añade “Usar cápsulas de Aceite de Coco no es una manera eficiente de tomar las dosis porque son relativamente caras y además contienen sólo 1 gramo por cápsula, mientras que el aceite contiene 14 gramos por cucharada.”

Incorporando el Aceite de Coco a la dieta

Según la doctora Newport, el Aceite de Coco puede usarse como sustituto de cualquier aceite o grasa, sólido o líquido, como la manteca, la margarina o la mantequilla para hornear y puede mezclarse directamente en comidas que ya estén preparadas. Algunas personas se lo toman directamente a cucharadas, pero para la mayoría no es fácil tomar aceite a cucharadas y es más sencillo incorporarlo a su comida. El Aceite de Coco se puede usar en el horno sin problema a cualquier temperatura, pero su punto de humo se sitúa en torno a los 175 grados. Para evitar que produzca humo, puede añadirse una gota de aceite de oliva o de aceite de cacahuete. Se puede usar a cualquier temperatura mezclado con otros alimentos sin que produzca humo.

La información contenida en este artículo de investigación junto con información de soporte para cuidadores, recetas y muchos más recursos está disponible en la web de la doctora Newport: www.coconutketones.com

Para más información acerca de como usar el Aceite de Coco en la cocina, visite este artículo.

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El milagro contra el Alzheimer

Video: El Aceite de Coco promocionado como remedio para el Alzheimer

 

Libro sobre la cura del Alzheimer con Aceite de Coco

5 Millones de personas sufren de la enfermedad de Alzheimer (fuente CBN) y este número se espera que siga creciendo exponencialmente conforme la generación actual vaya entrando en la edad dorada. Si tiene un familiar aquejado de Alzheimer, debería saber que, en algunas personas, el Aceite de Coco frena el avance de la enfermedad o incluso puede prevenirla por completo. Una de esas personas es Steve Newport. Su Alzheimer ha retrocedido considerablemente. Algunos de sus síntomas incluso han desaparecido gracias al inusual tratamiento basado en el Aceite de Coco que le puso su mujer, la doctora Mary Newport, una médico encargada de la unidad de cuidado neonatal en un hospital de Tampa, Florida.Si quiere leer la historia completa, la tiene disponible en español aquí.

Cocinando con Aceite de Coco

Alimentos de Cocina

El Aceite de Coco se ha usado en la alimentación durante cientos de años. Muchas poblaciones del pacífico lo tienen como base de su dieta, proporcionando entre un 30 y un 60% de las calorías diarias a sus habitantes. Contrariamente a lo que la industria alimenticia nos ha hecho creer alimentando el mito del colesterol y las grasas saturadas, estas poblaciones disfrutan de vidas sanas y las enfermedades coronarias les son prácticamente desconocidas.Pero para nosotros, los que vivimos en el Atántico y su mar Mediterráneo, la preparación de alimentos con Aceite de Coco nos es prácticamente desconocida, de manera que en este artículo explicaremos como iniciarse en el uso de este aceite. Para empezar, debemos decir que en muchos idiomas la traducción correcta de este alimento es Manteca de Coco y no Aceite de Coco. En realidad, ambas cosas son lo mismo. Lo que ocurre es que el Aceite de Coco es líquido por encima de los 25 grados centígrados aproximadamente y, por debajo de esta temperatura, pasa a un estado sólido parecido al de la mantequilla. Sin embargo, cabe resaltar que el Aceite de Coco no se degrada ni pierde propiedades al pasar de un estado al otro, por lo que no debe preocuparnos el estado en que lo compremos ni el que usemos para conservarlo, que dependerá de la temperatura en el lugar de almacenaje. No hay que olvidar que la solidificación del aceite y su licuación son características de todos los aceites vegetales, y la única diferencia de uno a otro son sus puntos de solidificación y licuación, que el caso del Aceite de Coco, son ligeramente inferiores a otros aceites.

Lo más importante a la hora de escoger un buen aceite de coco es tener en cuenta que todos los beneficios y propiedades de este alimento a las que hacemos referencia continuamente en esta web se refieren al Aceite de Coco Virgen obtenido por presión en frío. Este aceite no contiene nada excepto pulpa pura de coco prensada hasta obtener el aceite. Mayoritariamente, este aceite proviene de paises asiáticos o africanos, en los que el cultivo, la recolección, el prensado y el empaquetado se realiza de manera manual y sostenible. Obviamente, es más caro que el aceite vegetal habitual porque es mucho más complicado subirse a los cocoteros a recolectar cocos que pasar una máquina por un sembrado que vaya recogiendo las semillas que se usan para fabricar los aceites vegetales.

Sin embargo, el precio no debe asustar a nadie porque lo cierto es que la merma en la cocina del Aceite de Coco es mínima. Esto se debe a que resiste mucho mejor los cambios de temperatura (no se oxida) y por lo tanto, a la hora de freir, nos durará muchísimo más que cualquier otro aceite o grasa vegetal. Por otro lado, dada su consistencia, este aceite se absorbe mucho menos por los alimentos que otros aceites, por lo que la merma es mínima al retirar los aliemtos de la sartén o freidora.

A la hora de cocinar con Aceite de coco hay que entender que puede usarse por debajo de 25 grados del mismo modo que usaríamos la mantequilla, untándolo o derritiéndolo para mezclarlo. Lo más sencillo es calentarlo al baño maría y es suficiente

Receta de guiso con Aceite de Coco

Receta de guiso con Aceite de Coco

con unos minutos. Si va a usarse en una plancha o sartén, podemos ponerlo directamente sin derretir y, en los pocos segundos que tarda la sartén o plancha en superar los 25 grados centígrados, pasa a estado líquido. Si se va a utilizar por encima de 25 grados, al ser su estado líquido, lo debemos usar del mismo modo que cualquier otro aceite.Indudablemente, el Aceite de Coco Virgen tiene un sabor y olor característico: ¡huele a coco y sabe a coco! Para la comida caliente rara vez esto es un  problema porque no aporta suficiente aroma ni sabor como para enmascarar los ingredientes principales. En las frituras, al absorberse tan poco, dificilmente incide en el sabor de los alimentos. Aún así, es recomendable escurrir los alimentos en papel de cocina durante unos segundos si se desea eliminar por completo el sabor o el olor. Como hemos dicho en otros artículos, incluso después de calentarlo, este aceite no pierde sus propiedades por lo que si no nos disgusta el sabor ni el olor, podemos comerlo perfectamente. Nosotros lo hemos probado para todo tipo de frituras, desde huevos con patatas hasta croquetas o nuggets de pollo, con resultados óptimos.En los guisos que requieren un chorreon de aceite, tampoco hemos notado que se el sabor o el olor acaben estropeando la receta en cuestión. Bién distinto es utilizarlo en recetas cuya base (ingrediente mayoritario) es el aceite. En esos casos, indiscutiblemente, el guiso tendrá un ligero olor y sabor a coco, y, dependiendo de los gustos, esto puede ser agradable o no. En general, el sabor del coco le va muy bien a los platos asiáticos, desde el arroz hasta los salteados o woks, pero cada uno debe aprender a utilizarlo en los platos que prefiera. Nosotros, en general, lo usamos en caliente para todo.

¿Gazpacho con Aceite de Coco?

¿Gazpacho con Aceite de Coco?

En cuanto al uso del aceite en frío, esto ya es más personal de cada persona. Si aliñamos una ensalada con aceite de coco, esta tendrá aroma y sabor de coco, lo cual por otro lado puede ser un magnífico revulsivo para modernizar una ensalada. Para aquellos platos en los que no queramos sabor ni olor a coco, el aceite de oliva virgen es una alternativa magnífica y sana siempre y cuando no se caliente. Dicho de otro modo, tomándolo abslutamente crudo y suponiendo prensados en frío, el aceite de oliva es perfectamente saludable para el organismo. Son los radicales libres que se producen al calentarlo lo que lo vuelve altamente peligroso para el organismo como podemos ver en otros artículos de esta web.Dependiendo de los gustos, hay personas que también lo utilizan en sustitución de la mantequilla para untar en tostadas. Decididamente, es un magnífico sustituto de esta en recetas de repostería. No hemos probado (todavía) a preparar recetas en frío más tradicionales como el gazpacho o la mayonesa usando Aceite de Coco, pero todo se andará y daremos cumplida cuenta de los resultados en la web.Si alguien quiere incluir sus experiencias en la cocina, lo puede hacer introduciendo un comentario al final de este artículo.

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Si quiere una vida larga, evite el azúcar

Los productos finales de glicación avanzada (AGE por sus siglas en inglés) son un grupo complejo de productos formados cuando el azúcar reacciona con los aminoácidos. Estos productos se pueden formar indistintamente en los alimentos que consumimos o dentro de nuestro cuerpo.

Junto con la oxidación, los productos finales de glicación avanzada son uno de los mayores mecanismos moleculares que dañan nuestro cuerpo derivando en enfermedades, envejecimiento prematuro y, eventualmente, muerte.

Existe probada evidencia de que los AGEs pueden estar implicados en el desarrollo de enfermedades degenerativas asociadas a la edad, incluyendo pero no limitando a:

• Enfermedades cardiovasculares

• Alzheimer

• Diabetes

Una cantidad considerable de estudios han demostrado que restringir el consumo de AGEs resulta en un aumento de la esperanza de vida en modelos animales. De acuerdo con un artículo que resume los últimos estudios acerca de los AGEs:

“…los datos soportan que los AGEs endógenos están asociados con el declive de la funcionalidad de los órganos. Parece también que los AGEs alimenticios están relacionados igualmente.”

“…hasta la fecha la restricción en la ingesta de AGEs alimenticios y el ejercicio físico han probado reducir de manera sana los AGEs circulantes, implicando una reducción del estrés oxidativo y de los marcadores inflamatorios”.

Azúcar industrial refinada

Azúcar industrial refinada

Limitar el consumo de azúcar en la dieta es una de las claves para la longevidad porque de todas las moléculas capaces de infligir daños al cuerpo humano, las moléculas de azúcar son probablemente las más dañinas de todas. En particular, la fructosa es un potente agente pro-inflamatorio que crea AGEs y acelera el envejecimiento. También promueve el tipo de crecimiento peligroso de células adiposas alrededor de los órganos vitales que son la antesala de la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. En un reciente estudio sobre la fructosa, 16 voluntarios en una dieta controlada que incluía grandes niveles de fructosa produjeron nuevas células adiposas alrededor de su corazón, su hígado y otros órganos del aparato digestivo en ¡tan sólo 10 semanas! 

 

 

El azúcar en nuestra dieta

El azúcar en nuestra dieta

El azúcar (y la fructosa) también incrementa los niveles de insulina y leptina y reduce la sensibilidad receptora de estas dos hormonas vitales, lo que es otro factor importante en el envejecimiento prematuro y las enfermedades asociadas al envejecimiento como los problemas de corazón. Tenga en cuenta que aunque es natural que los niveles de azúcar en sangre aumenten ligeramente después de las comidas, no es natural ni sano que estos niveles aumenten considerablemente o se mantengan de ese modo durante un tiempo excesivo. Esto es precisamente lo que le ocurre a un ciudadano occidental medio que consume alrededor de un kilo de azúcar a la semana de promedio.Pero además, cuando añadimos a esta brutal ingesta de azúzar otros carbohidratos de baja calidad como el pan blanco, el azúcar refinada, la pasta, los dulces, las galletas y los caramelos, que se convierten todos ellos en azúcar en el cuerpo, no es difícil comprender porqué tantas personas tienen una salud tan delicada.Este tipo de dieta rica en hidratos de carbono es lo que está generando esta epidemia de obesidad que vivimos. No son las dietas ricas en grasas las que nos hacen gordos, sino las dietas ricas en azúcar/carbohidratos.La fructosa afecta negativamente al organismo de diversas maneras, pero uno de los mecanismos que produce daños significativos es la glicación. Como ya hemos mencionado, la glicación es el mecanismo mediante el cual el azúcar se enlaza a las proteinas para crear Productos Finales de Glicación Avanzada o AGEs. Este proceso crea inflamación que puede activar el sistema inmunológico.

 

Cantidad de Azúcar en los refrescos

Cantidad de Azúcar en los refrescos

Para limitar estos daños, es recomendable no ingerir más de 15 gramos de fructosa al día, particularmente si se tienen niveles altos de ácido úrico.

Cualquier persona que insista que el azúcar es azúcar se ha quedado anticuada. De hecho, existen grandes diferencias en la forma en que el cuerpo procesa distintos tipos de azúcar y es importante entender que cuando se consume fructosa el cuerpo almacena kilos a un ritmo mucho más alto, por ejemplo, que cuando se consume glucosa. Sirva como ejemplo que cuando se consume 120 calorías de glucosa, menos de 1 caloría se almacena como grasa. Cuando se consumen 120 calorías de fructosa, cerca de 40 calorías se almacenan como grasa. La fructosa, por lo tanto, se convierte principalmente en grasa almacenada en nuestro cuerpo. Existen otras muchas diferencias entre la glucosa y la fructosa, pero las trataremos más en detalle en un artículo próximamente.Pero resulta que el azúcar es altamente adictiva, de modo que reducir su consumo es especialmente complicado si se está acostumbrado a ingerir grandes dosis diarias. En efecto, se produce un síndrome de abstinencia que se manifiesta de diversas maneras. Incluso personas que no son conscientes de ello tienen una gran adicción al azúcar. Una lata de refresco de cola contiene, aproximadamente, 3 cucharadas soperas de azúcar. Hay personas que se toman 5 o 6 latas al día. No es difícil hacer la cuenta del azúcar que ingieren sólo por esta vía.Para reducir el consumo de azúcar y mantener el dulzor en la cocina se pueden utilizar diferentes productos como por ejemplo el Aceite de Coco extra virgen. De este modo, estaremos contribuyendo activamente a mejorar nuestra salud y a prolongar nuestra vida.

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